Alcancé a sentir temor cuando empezó la obra, porque hubo cierto nivel de participación del público y odio eso. Odio cuando voy a ver un espectáculo y me empiezan a pedir que haga cosas. ¡Vine para verlos a ustedes, no para que me hagan hacer el ridículo! Afortunadamente, de eso no se trataba. Simplemente quisieron recrear…