Nuevamente Saramago planteándonos una de esas preguntas ¿Qué pasaría si…?, que esta vez tiene que ver con la inmortalidad materializada en una ciudad en la que nadie muere. Como pueden imaginar, al comienzo todo es felicidad, pero después se plantean todos los «contra» de este hecho: qué pasa con las funerarias, qué pasa con la gente…