IndyCar Grand Prix of St. Petersburg

Por primera vez en mi vida fui a una carrera de IndyCar y aunque el viaje salió caro, es una experiencia inolvidable que estoy segura que tendré en mi mente por el resto de mi vida.

Descubrí que detrás de las dos transmisiones que se ven por televisión, hay millones de pequeños detalles que no se ven y me encantó poder estar ahí, conocerlos y saber de primera mano lo que es un evento de esta magnitud. Pensé que tacharía un ítem más de mi bucket list y que sería la clase de experiencia a la que no volvería, pero la verdad es que me quedó gustando y espero algún día poder asistir a una carrera en un óvalo.

Viernes

IndyCar Grand Prix of St. Petersburg

El viernes es el día de las prácticas y no sabíamos qué esperar, porque se trata precisamente de la parte del evento que no transmiten el televisión.

Gracias a que habíamos revisado la programación con antelación, sabíamos que una carrera de IndyCar era mucho más que eso, pues se desarrollan competencias y eventos de diferentes categorías durante los 3 días. Por eso, a pesar de que la primera práctica de IndyCar era cerca de las 11:00 AM, llegamos a las 9:30.

Lo primero que nos sorprendió fue el sonido de los motores. Lo empezamos a escuchar desde mucho antes de llegar al estacionamiento, lo seguimos escuchando mientras caminábamos hacia la entrada del evento y cuando por primera vez vimos a los carros que lo producían, sentimos que habíamos logrado nuestra primera meta: estar ahí.

Además de las entradas en las filas superiores del Grand Stand, habíamos comprado entradas a Pits y Paddock y tuvimos problemas para reclamarlas. El encargado de la entrega nos había contactado previamente para enviarnos las credenciales por correo, pero dado que no teníamos dirección en Estados Unidos, acordamos que deberíamos recogerlas en uno de los centros de logística de la carrera. Cuando llegamos a ese lugar resultó que nuestras entradas no estaban ahí y tuvimos que buscarlas en otro lugar; no fue nada complicado, pero es la clase de cosa que uno espera que nunca pase y justamente tenía que pasar.

Entramos al lugar y lo recorrimos un poco antes de ir a sentarnos en el Grand Stand. Vimos gran cantidad de carros de comidas y bebidas; se conseguían arepas, diferentes tipos de arroz, pollo apanado, hamburguesas, perros calientes, cocteles, gaseosas, cerveza, en fin. Vimos también las tiendas oficiales montadas en carpas, así como los stands de diferentes patrocinadores y empresas que estaban haciendo marketing en el evento.

Pasamos por los pits y el paddock y vimos de cerca las partes de los carros, las llantas, las herramientas y a los mecánicos que estaban preparándose para las prácticas. Luego nos sentamos en un lugar cualquiera del Grand stand (los viernes las ubicaciones son libres) y vimos las carreras y clasificaciones previas a las prácticas de IndyCar.

Cuando por fin empezaron a salir los pilotos de Indy, volvimos a los pits y vimos los carros en movimiento desde ahí. Pudimos apreciar las prácticas de los mecánicos, que ensayaban las mangueras y verificaban que todo encajaba perfectamente en los carros. Vimos a los pilotos de cerca y les tomamos fotos, seguramente habríamos podido tomarnos fotos con ellos, pero realmente estábamos disfrutando del momento, de estar ahí y ver de cerca toda la acción.

Decidimos irnos cuando finalizaron las primeras prácticas de IndyCar, pues sabíamos que el sábado iba a ser un día largo.

Sábado

Pit & Paddock Grand prix of St. Petersburg

El sábado fue el día que llegamos más temprano y salimos más tarde. Los eventos empezaban a las 7:30 AM y finalizaban a las 6 pm. Nos quedamos hasta las 5 pm, cuando finalizó la clasificación de la IndyCar.

Fue un día emocionante porque pasaron muchas cosas. De entrada, nos encontramos con Germán Mejía, el locutor de automovilismo más conocido en Colombia, así que aprovechamos para hablar con él y tomarnos fotos.

Luego fuimos a la pista y vimos algunos de los eventos del día, como la carrera de USF2000, el Pirelli World Challenge, la carrera de Pro Mazda y la práctica de Indy. Después almorzamos rápidamente para ir a hacer la fila de la sesión de autógrafos de la Indy.

La sesión empezó puntualmente a la 1:55, había 2 filas y en cada una estaba la mitad de los pilotos, así que de entrada era necesario decidir la fila en la que queríamos estar. Obviamente escogimos la de Juan Pablo Montoya, que no solo era la más larga, sino que lamentablemente también era en la que no estaba Carlos Múñoz. Como sabíamos que en este tipo de eventos todo era muy puntual, estábamos preocupados porque pensamos que no íbamos a alcanzar a llegar a tiempo a donde estaban los pilotos; sin embargo, cuando faltaban unos 15 minutos para que terminara el evento, una persona de la organización empezó a contar a quienes estaban en la fila y alcanzamos a clasificar…de hecho solo 3 personas más detrás de nosotros alcanzaron a clasificar también.

Otra cosa que pensábamos era que una vez llegáramos a donde estaban los pilotos, debíamos ir directo al que queríamos saludar, pero resulta que no. Pasamos por cada uno de los 11 pilotos y tuvimos suficiente tiempo para fotos, autógrafos, etc. Pensábamos también que debíamos llevar lo que queríamos que nos firmara, pero en realidad si uno no lleva nada, ellos tienen afiches con fotos de ellos o de sus carros que firman y entregan. De todas maneras, le pedimos a Montoya que nos firmara gorras, carros y revistas y no tuvo ningún problema en hacerlo.

Salimos de ahí felices a seguir viendo los eventos y por primera vez asistimos a una carrera de Super Trucks. Creo que fue la carrera más emocionante de todas, porque son camionetas que pasan por rampas y no parecen ser muy estables, a veces incluso dan las curvas sobre dos ruedas. Nunca lo había visto y me fascinó.

Finalmente, llegó la hora de la clasificación y vimos cómo el Grand stand se llenaba un poco más.

Estar allá es genial porque se puede escuchar y ver todo en vivo, pero la verdad es que cuando se ve por televisión se entiende mucho más. En vivo todo pasa tan rápido que cuando las pantallas se actualizan con la información de la clasificación, esta ya ha cambiado.

Los carros tienen un display digital que se va actualizando con su clasificación cuando pasan por la meta, pero de todas maneras es difícil entender cómo van las cosas. En todas las competencias hay narradores (de hecho Gabby Chaves era narrador invitado para IndyLights), pero no se escuchan por el ruido de los motores; quienes verdaderamente tienen ganas de escucharlos, alquilan unos audífonos en los que se puede sintonizar la narración.

Finalizada la clasificación, bajamos a pits a conseguir un autógrafo de Helio Castroneves, porque él no estaba en nuestra fila de la sesión de autógrafos y después salimos a prepararnos para el día de la carrera.

Domingo

Competencias Grand prix de St. Petersburg

El domingo estuvimos a punto de tener un mal día, pero afortunadamente la suerte estuvo de nuestro lado.

Todo empezó cuando decidimos que, considerando que los eventos empezaban a las 9 AM, íbamos a levantarnos un poco más tarde. Lo que no sabíamos es que justo ese día a las 2 AM cambiaba la hora y por lo tanto levantarse una hora más tarde realmente era como levantarse 2 horas más tarde. La suerte hizo que nos enteráramos a tiempo y pudiéramos seguir con nuestro plan a pesar del cambio de horario. Nos perdimos el calentamiento de las 9:00 AM, pero alcanzamos a llegar para ver el final de la carrera de Indy Lights y otra carrera de Super Trucks.

A las 12:06 (así de exactos son) empezaron las ceremonias previas a la carrera de Indy. Le dieron un reconocimiento a Roger Penske y presentaron a cada uno de los pilotos. Mientras tanto, los equipos iban organizando los carros frente a los pits en el orden en el que iban a partir.

En este momento nos dimos cuenta que con nuestra entrada de pits podíamos entrar a la pre-grilla, bajamos y efectivamente entramos sin problema. Pudimos estar al lado de cada uno, verlos de cerca y tomar fotos. Luego volvimos a subir a nuestros lugares y vimos toda la carrera desde ahí, no solo porque era un buen lugar para verla, sino también porque no se permite entrar a pits durante la carrera.

Nos quedamos en nuestros puestos durante las 110 vueltas y nos dimos cuenta que mucha gente no lo hacía. Algunos por ejemplo vieron solamente las primeras, se fueron y volvieron para ver las últimas.

Estuvimos muy pendientes de la posición de Montoya y en cada vuelta estábamos atentos a la distancia que lo separaba de sus rivales directos. Desde donde estábamos no alcanzábamos a ver los pits de su equipo, así que no sufrimos mucho por este tema, pero si nos fijábamos de los resultados que se iban transmitiendo en las pantallas.

Desde que tomó el liderato de la carrera, sentimos emoción pero también nerviosismo, queríamos que se acabara rápido con ese resultado y afortunadamente fue así. ¡Tuvimos la suerte de ir por primera vez a una carrera de IndyCar y ver ganar al piloto que fuimos a apoyar!

El viernes habíamos visto que el podio no era tan cerca y por eso en cuanto vimos a Montoya pasar primero por la meta, salimos hacia el podio para ver la premiación. Mucha gente había hecho lo mismo y el lugar estaba lleno de colombianos, pero no quedamos tan lejos. Cuando finalmente llegó, estuvo dando entrevistas un buen rato y tuvimos que esperar una media hora a las ceremonias finales. Mientras tanto ya había empezado otra carrera en la pista.

La premiación fue sencilla, simplemente llamaron a los 3 pilotos del podio, los fueron entrevistando y les entregaron su trofeo. Después tenían que tomarse fotos en el podio con las gorras de cada patrocinador (no lo sabía pero fue interesante descubrirlo) y para cerrar, les dieron las botellas de champagne para que celebraran el resultado.

Fue un gran fin de semana, vivimos una nueva experiencia y conocimos un poco más de la IndyCar. Esperamos que este año Montoya sea campeón.

Autógrafos Grand Prix of St. Petersburg

Otras cosas curiosas del fin de semana:

  • Me impresionó mucho la confianza de los organizadores en la gente. Las boletas de pits y paddock permiten que los espectadores se acerquen bastante a los carros y a los pilotos, que tomen fotos y toquen los objetos. Supongo que nadie está pensando en sabotear el espectáculo, pero me impresiona que sea así.
  • Compramos una jarra de gaseosa que nos costó $20 USD y podíamos llenarla cuantas veces quisiéramos durante un día. Los siguientes días podíamos volver a usar este beneficio pagando solamente $5 USD por día. Es una buena idea para ahorrar, especialmente en días tan soleados como los que nos tocaron.
  • Muchas cosas se mueven alrededor de una carrera de estas y se nota en el merchandising. Desde que entramos el primer día nos empezaron a regalar tapones para los oídos, bloqueador solar, cargadores para el celular y muchas otras cosas llenas de propaganda de marcas. Algunas tenían stands propios dentro del evento y con solo inscribirse y girar una rueda regalaban camisetas, maletas, memorias USB, en fin.
  • Y la última no tiene nada que ver con la carrera. Resulta que en Estados Unidos están en campaña presidencial y cada vez que prendíamos el televisor, encontrábamos unas propagandas muy curiosas en las que una organización sacaba a la luz las mentiras de un candidato, otra organización hablaba de lo maravilloso que era otro candidato, cosas así. Es muy diferente a lo que pasa en Colombia y creo que por eso me parece divertido. Imagino que a los Estadounidenses les parece una vergüenza.
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